Algunas fechas importantes para el F.C. de Canfranc

 

Se da una cronología de los acontecimientos en torno a la línea desde su cierre en 1970



 

El 18 de julio de 1928, setenta y cinco años después de que se hiciera público el manifiesto Los aragoneses a la nación española, en el que se pedía por primera vez la construcción de un ferrocarril que uniera Madrid y París a través del Pirineo central, se inauguraban el ferrocarril transpirenaico occidental Zaragoza-Canfranc-Pau y la estación internacional de Canfranc.

Imágenes correspondientes a la inauguración y al cierre de la línea. 1928-1970. En la foto

superior, la inauguración oficial la llevaron a cabo los Jefes de Estado español y francés:

Alfonso XIII y Gaston Doumergue. Abajo, el accidente en la vertiente francesa en l'Estanguet

(Fotos: del libro Canfranc, El Mito)

Pese a las esperanzas depositadas en ella, la línea no tuvo nunca un tráfico intenso salvo durante la segunda guerra mundial, cuando fue muy utilizada por razones estratégicas. La falta de mantenimiento provocó el deterioro de las instalaciones y, el 27 de marzo de 1970, el accidente de un tren francés de mercancías provocó el hundimiento del puente de l’Estanguet, en el valle de Aspe, circunstancia que fue aprovechada por la SNCF para suspender el tráfico internacional. Desde entonces, el servicio de viajeros se presta con autobús entre Olorón y Canfranc.

Desde el primer momento los aragoneses reivindicaron su reapertura y, así, el 22 de junio de 1975 el Sindicato de Iniciativas y Propaganda de Aragón (SIPA) organizó un "tren memorial" que fue la primera manifestación realizada con este fin. Dos años después, el recién legalizado sindicato Comisiones Obreras, se presentaba públicamente en otro tren especial que viajó hasta Canfranc para simbolizar la adhesión de los trabajadores a la demanda de reapertura. El 24 de septiembre de 1978, los sindicatos españoles CC.OO. y UGT, los franceses CGT y CFDT, y los partidos PCE y PSOE (España), PCF y PSF (Francia) organizaron nuevos trenes para acudir a la conmemoración del 50 aniversario de la inauguración de la línea. Y con ocasión del sesenta aniversario, diez mil personas respondieron a la convocatoria de la Diputación General de Aragón y se concentraron en Canfranc el 17 de julio de 1988, pidiendo también la reapertura

El 28 de agosto de 1986 se constituía en Bedous (Francia) el Comité pour la réouverture de la ligne Oloron-Canfranc (Créloc) que desde entonces ha encabezado el movimiento reivindicativo en dicho país.

Mientras tanto, los intercambios comerciales entre los dos países habían crecido notablemente, haciendo necesario habilitar nuevos pasos fronterizos. Así, el 25 de agosto de 1991, los gobiernos de Francia y España, soslayando la existencia de una vía férrea inutilizada con el mismo itinerario, firmaron un tratado para construir un nuevo túnel bajo el Somport, para al eje de carretera E-07 (Burdeos-Zaragoza-Valencia).

El proyecto tropezó con la oposición de asociaciones de habitantes del valle de Aspe, organizaciones ecologistas, etc., temerosas de las consecuencias negativas que un elevado tráfico de camiones tendría para el medioambiente de dicho valle. Sus demandas legales condujeron a que, el 2 de diciembre de 1992, el Tribunal Administrativo de Pau paralizara las obras del túnel, que tardarían varios meses en reanudarse.

El 22 de diciembre de 1992 se propuso por primera vez implantar el sistema de "carretera rodante" (cargar los camiones sobre plataformas ferroviarias) en la línea de Canfranc, en el transcurso de un "foro verde" organizado en Zaragoza por la Fundación Ecología y Desarrollo. Para impulsar esta iniciativa se creó, el 27 de mayo de 1993, la Coordinadora para la reapertura del ferrocarril Canfranc-Olorón (Crefco) que encargó a un experto la realización del estudio La carretera rodante como alternativa de transporte en los Pirineos, concluido en septiembre del mismo año.

En su primera convocatoria pública, Crefco llevó hasta Canfranc a dos mil manifestantes, en dos trenes especiales, el 25 de julio de 1993.

El 22 de octubre de 1993, el Parlamento Europeo incluyó al ferrocarril de Canfranc en la red transeuropea de transporte combinado pero, ante el desinterés de los gobiernos francés y español, el Consejo de Ministros lo retiró posteriormente.

Una delegación del Créloc y la Crefco visitó el 25 de enero de 1994 al comisario europeo de Transportes, Abel Matutes, y a la presidenta de la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo, para pedirles la inclusión de la línea en las redes transeuropeas de transporte. La solicitud fue atendida por el Pleno de la cámara europea en su sesión del 18 de mayo de 1995 pero, tras el proceso de codecisión, en 1996 la línea fue retirada de nuevo de dicha red.

Mientras tanto, la oposición a las obras de ampliación de la RN-134 (acceso al túnel de Somport) en el valle de Aspe había crecido y culminó, el 20 de mayo de 1994, con una manifestación que congregó en el puerto de Somport a diez mil personas. Por su parte, miembros del Créloc y de la Crefco se manifestaron el 8 de enero de 1995 en un paso a nivel, para denunciar que dichas obras iban a cortar la vía férrea en varios puntos. El 1 de abril de 1995, Crefco conmemoró el 25 aniversario del cierre de la línea con un “tren de autobuses” que circuló desde Zaragoza hasta Bedous (Francia).

El 30 de junio de 1995, el Consejo Regional de Aquitania aprobó, por unanimidad, pedir la reapertura de la línea Olorón-Canfranc. Era el primer acuerdo de este tipo adoptado por la máxima institución política de la región francesa por la que discurre este ferrocarril. Las Cortes de Aragón habían debatido antes el tema en múltiples ocasiones, destacando varias resoluciones aprobadas unánimemente en diversos debates sobre el estado de la comunidad autónoma, sesiones monográficas de la Comisión de Ordenación Territorial, etc. El 20 de octubre de 1995, los alcaldes de todas las localidades francesas y españolas situadas entre Olorón y Jaca se reunieron en Canfranc y firmaron un manifiesto pidiendo la reapertura.

Las movilizaciones populares se multiplicaron: el Ayuntamiento de Canfranc lanzó una campaña de recogida de firmas que logró reunir más de treinta mil en pocos meses. El 18 de mayo de 1996, más de dos mil personas se manifestaron en Pau (Francia) contra la circulación de camiones por el Pirineo y en favor de la reapertura de la línea férrea. El 8 de julio, más de tres mil jóvenes asistieron en Canfranc a un concierto organizado con el mismo objetivo, y el 19 de octubre, miembros de Crefco y Créloc realizaron una operación de limpieza de la vía férrea a su paso por Huesca, para llamar la atención sobre su mal estado y pedir su reapertura al tráfico internacional.

Finalmente, el 20 de abril de 1997, más de cinco mil personas se manifestaron en Zaragoza en defensa del Canfranc y de los restantes ferrocarriles de Aragón; desde Teruel y Huesca se organizan trenes especiales con este motivo.

La reivindicación empezaba a ser compartida fuera de Aragón. El 10 de febrero de 1997, el consejero de Obras Públicas y Transportes de la Generalidad Valenciana manifestó su apoyo al alcalde de Canfranc y a una delegación de Crefco. Y el 24 de junio, el Congreso de los Diputados, en el debate de política general en torno al estado de la nación, acordaba instar al Gobierno a que considerase prioritario el eje ferroviario Valencia-Aragón-Francia por Canfranc y a que estudiase la implantación del ancho de vía europeo hasta Zaragoza.

En mayo de 1997 se presentó el estudio Transportes internacionales en montaña. Salir del impasse. El caso de los Pirineos, encargado por el Ministerio francés de Medio Ambiente al profesor A. Etchélécou, en el que se plantea la necesidad de reabrir la línea de Canfranc para paliar el impacto medioambiental del tránsito de mercancías por el Pirineo.

El 24 de septiembre de 1997, Santiago Lanzuela, presidente del Gobierno de Aragón, se comprometió ante representantes del Ayuntamiento de Canfranc, de la Crefco y del Créloc, a defender la reapertura del Canfranc como prioritaria en el tiempo ante otras propuestas de travesías ferroviarias por el Pirineo.

El 1 de diciembre de 1997, miembros de Crefco y del Créloc se manifestaron en Salamanca (España), y en diciembre de 1998 lo hicieron en La Rochelle (Francia), con ocasión de las “cumbres” de los gobiernos español y francés, siendo recibidos en ambas ocasiones por representantes de los dos ejecutivos.

El 2 de mayo de 1998, más de dos mil personas se manifestaron en la estación de ferrocarril y por las calles de Olorón, convocados por el Colectivo Alternativas Somport, contra el proyecto de acondicionamiento de la carretera en el valle de Aspe y a favor de la reapertura de la línea férrea. El 18 de julio, varios miles de personas asistieron en Canfranc a la conmemoración del 70 aniversario de la línea. Los representantes de la Diputación General de Aragón y del Consejo Regional de Aquitania presentes, se comprometieron a trabajar por la reapertura.

Los manifestantes rodearon el tren que cubre la línea Pau-Olorón gritando

que querían comprar billetes "para Canfranc". (Foto Urbano)

Del 8 al 10 de octubre de 1998 se celebró en Jaca, organizado por la Fundación Ecología y Desarrollo, la Universidad de Zaragoza, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y el Ayuntamiento de Canfranc, el simposio internacional Transporte sostenible en zonas de montaña, el papel del ferrocarril en el transporte de mercancías por el Pirineo central, en el que expertos de diferentes países analizaron las posibilidades del ferrocarril de Canfranc.

El 4 de marzo de 1999, los ayuntamientos de Canfranc y Bedous (Francia), Crefco, Créloc, Ecologistas en Acción, el Collectif Alternatives Somport y Prospective et Développement firmaron el Pacto del Somport, que defiende la consideración del eje E07 como mixto de carretera y ferrocarril en su tramo pirenaico, debiéndose utilizar el segundo para el tránsito de mercancías, para lo que es preciso reabrir la línea de Canfranc.

Víctor López y Robert Balangué, entonces alcaldes de Canfranc y Bedous

(el segundo ya fallecido), firman el "Pacto del Somport" junto a los representantes

de Crefco y Créloc y de las otras organizaciones firmantes. (Foto Urbano)

El 20 de abril de 1999, a convocatoria de Green Peace y del Colectivo Alternativas Somport, miles de personas formaron una cadena humana en el Vallon de Bedous, sobre el itinerario previsto de la variante de carretera, para protestar contra el proyecto de reforma de la RN-134 en esta zona del valle de Aspe.

En septiembre de 1999, el Ministerio de Fomento español adjudicó a la empresa consultora Iberinsa la realización de un estudio de viabilidad del corredor ferroviario Valencia-Zaragoza-Pirineos. Posteriormente, el Consejo Regional de Aquitania encargó a las empresas Systra y JLR Conseil un estudio similar de la línea Pau-Canfranc.

Alain Rousset, presidente del Consejo Regional de Aquitania, y Marcelino Iglesias, presidente del Gobierno de Aragón, recibieron en Burdeos y Zaragoza, respectivamente, a representantes de Crefco y del Créloc, así como de los ayuntamientos firmantes del Pacto del Somport, para mostrarles su compromiso con la reapertura de la línea ferroviaria. El Pleno de las Cortes de Aragón aprobó por unanimidad, el 2 de diciembre de 1999, una proposición no de ley que recogía el espíritu de dicho Pacto.

El 16 de diciembre de 1999, el Tribunal Administrativo de Pau, estimando los recursos presentados, decidió paralizar las obras de la variante de Bedous en la RN-134; en marzo de 2000 se autorizó la continuación de los trabajos, que no terminarán antes de 2010 o 2015. La apertura al tráfico del nuevo túnel internacional está prevista para 2002.

El 20 de enero de 2000  se presentó en Bedous la primera fase del "Estudio patrimonial y de rehabilitación de la línea ferroviaria Pau-Canfrac", realizado por Systra y JLR Conseil, en el que se plantean diversas hipótesis de actuación en la misma y se cifra su capacidad máxima en 5 millones de toneladas netas al año (si se electrifica y se extiende el ancho UIC hasta Zaragoza). El 16 de marzo se presentó en Olorón la segunda fase del estudio, en la que se estima que en 2015 la línea sería capaz de atraer hasta 3,5 millones de toneladas/año (el 21% del tráfico ferroviario transpirenaico) y tener beneficios de explotación.

El 8 de febrero de 2000, la comisaria de Transportes de la Unión Europea, Loyola de Palacio, recibió en Bruselas a una delegación de Crefco y Créloc, acompañada por los alcaldes de Canfranc y Olorón, mostrándoles su apoyo a la reapertura, así como la posibilidad de obtener fondos europeos para la misma. La delegación fue recibida también por los principales grupos del Parlamento Europeo, que asimismo se manifestaron partidarios de la reapertura.

 

Bruselas, 8 de febrero de 2000. Visita a la entonces comisaria de Transportes,

Loyola de Palacio por parte de representantes de Crefco y Créloc, y los alcaldes de

Canfranc y Bedous

 

El 27 de marzo de 2000, justo cuando se cumplían 30 años del cierre de la línea, el Consejo Regional de Aquitania y el Gobierno central francés acordaron incluir en el contrato de plan Estado-Región 2000-2006, una partida de 340 millones de francos para la reapertura del ferrocarril de Canfranc.

El 7 de mayo de 2000, más de cuatro mil franceses se manifestaron en Bedous (Francia) para pedir la paralización de las obras de la variante de la carretera N-134 a su paso por esta localidad y la reapertura del ferrocarril como alternativa al tráfico de camiones por el valle de Aspe. Solo dos semanas después, el 21 de mayo, un número similar de españoles se concentraron en las estaciones de Canfranc y Les Forges d'Abel, por iniciativa de Crefco y del Ayuntamiento de Canfranc, y convocadas por todos los partidos políticos, sindicatos y principales organizaciones sociales de Aragón, para pedir la reapertura con el eslogan "¡Ahora, sí!". Ese día circularon tres trenes especiales desde Teruel, Zaragoza y Huesca.

Manifestación celebrada en Bedous el 7 de mayo de 2000 con los representantes de

Crefco y Créloc (Foto: Urbano)

La manifestación congregó a defensores del Canfranc de Francia y España

ante la boca francesa del túnel internacional (Foto: Urbano)

El 23 de mayo de 2000, en el transcurso de la "cumbre" celebrada por los gobiernos de España y Francia en Santander (España), el ministro de Fomento de España, Francisco Álvarez-Cascos, y de Équipement de Francia, Jean-Claude Gayssot, decidieron poner en marcha todo lo necesario para reabrir al tráfico de mercancías y viajeros la línea ferroviaria Pau-Canfranc-Zaragoza.

El 15 de junio de 2000, en una comparecencia ante la Comisión de Infraestructuras del Congreso de los Diputados, el ministro de Fomento ratificó su compromiso de reabrir el ferrocarril de Canfranc, electrificándolo e implantando el ancho de vía internacional hasta Zaragoza.

El 20 de junio de 2000, el Pleno del Congreso aprobó por 302 votos a favor y 2 en contra una proposición no de ley en la que se apoya la decisión de reabrir la línea, se pide la consideración de eje mixto carretera/ferrocarril para el E-07, la regulación del tránsito de camiones por el Somport y la extensión de la electrificación y el ancho UIC hasta Teruel y Sagunto.

El 28 de julio de 2000, el ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos afirmó, en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, que la línea de Zaragoza-Canfranc-Pau estaría funcionando en el año 2004. Con ocasión de una visita a Huesca, el 14 de diciembre, reafirmó el compromiso del Gobierno de España con la reapertura y manifestó estar decidido a "ir por delante de Francia" en este tema. Pocos días después se licitaban los proyectos de tres tramos (Zaragoza-Zuera, Zuera-Tardienta y Tardienta-Huesca) de la línea Zaragoza-Canfranc, en ancho UIC.

El 5 de febrero, el primer ministro francés Lionel Jospin mencionó la reapertura del ferrocarril Pau-Canfranc como una de las medidas que se van a tomar para reequilibrar el reparto de cargas en los diferentes modos de transporte entre su país y España, en la sesión del Consejo Nacional de la Montaña, celebrado en Clermont-Ferrand.

El 22 de febrero de 2001, el director general de Ferrocarriles español presentó en la Comisión de Infraestructuras del Senado las conclusiones del estudio de viabilidad de la línea Sagunto-Zaragoza-Canfranc, realizado por Iberinsa, que estima en 3.000.000 Tm. la carga y en 115.000 los viajeros que la utilizarán en 2015. También anunció que el Ministerio de Fomento va a invertir 61.396 millones de pesetas entre Zaragoza y la frontera, de los que 1.583 se dedicarán a la parte española del túnel internacional. Todo el itinerario Canfranc-Zaragoza-Sagunto estará electrificado y el tramo Huesca-Zaragoza-Teruel será apto para velocidades de hasta 220 km/h.

Entre el 1 y el 4 de abril de 2001, el Ministerio de Fomento español adjudicó a diferentes empresas la redacción de los proyectos para la construcción de una nueva vía de ancho UIC en los tramos Zaragoza-Zuera, Zuera-Tardienta y Tardienta-Huesca, así como para la electrificación a 25 kV y c.a. de todo el trayecto Zaragoza-Huesca. En fechas inmediatas se adjudicó también la redacción de los proyectos constructivos y estudios informativos de todos los tramos de vía férrea entre Zaragoza y Teruel, pero en este caso con vía de ancho ibérico y electrificación a 3000 V c.c.

El 30 de mayo de 2001 se celebró en el Ayuntamiento de Oloron-Ste. Marie una jornada de debate bajo el lema "Canfranc 2004", organizada por Créloc y Crefco, con tres talleres que analizaron los aspectos políticos, técnicos y económicos de la reapertura. La jornada sirvió además para denunciar el estancamiento del proyecto en Francia.

El 16 de junio de 2001, más de 200 miembros del sindicato francés CGT, mayoritario en la SNCF, realizaron una manifestación en el valle de Aspe para pedir la reapertura, con el eslogan "Pau-Canfranc-Zaragoza, las vías de la razón". Pintaron raíles y traviesas sobre el asfalto, allí donde las obras de mejora de la RN-134 han cortado la vía, y cortaron el tráfico en los antiguos pasos a nivel.

El 29 de junio de 2001, el consorcio Canfranc 2000 eligió el proyecto de reordenación de la plataforma de la estación internacional redactado por el equipo de arquitectos dirigido por Oriol Bohigas. Al concurso convocado se habían presentado proyectos de Arata Isozaki, Dominique Perrault, Julio Martínez Calzón, y Cruz y Ortíz Arquitectos. En fechas previas se había encargado el proyecto de restauración del edificio de viajeros al arquitecto José Manuel Pérez Latorre.

Los días 11 y 12 de julio de 2001 se celebró en Toulouse un seminario ministerial franco-español, en el que los ministros de Fomento de España y de Équipement de Francia acordaron fijar la fecha de 2006 para la apertura de la línea Zaragoza-Canfranc-Pau. También acordaron estudiar la viabilidad de una nueva travesía ferroviaria del Pirineo mediante un túnel de baja cota.

Esta posibilidad había sido tratada en la entrevista que el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, mantuvo con el ministro de Équipement, Jean-Claude Gayssot, el 4 de julio. El 18 de julio, 73 aniversario de la inauguración de la línea de Canfranc, los presidentes de Aragón y Aquitania, Marcelino Iglesias y Alain Rousset, visitaron la estación internacional y algunos tramos de la vía en el valle de Aspe. Rousset anunció que a mediados de 2002 deberán estar terminados los últimos estudios necesarios para redactar el proyecto final y que las obras comenzarán en 2003.

Visita que Marcelino Iglesias y Alain Rousset (Presidentes de los Gobiernos

autonómicos de Aragón y Aquitania respectivamente) realizaron el 4 de julio de 2000 a

algunos tramos de la línea cerrada en Francia. Luis Granell, portavoz de Crefco a la

sazón, le explica algunas cuestiones.

 

El 12 de septiembre de 2001, la Comisión Europea aprobó el Libro Blanco sobre el transporte en Europa, en el que se incluye como "gran proyecto" la reapertura del ferrocarril Zaragoza-Canfranc-Pau y, a más largo plazo, la construcción de una nueva travesía ferroviaria de los Pirineos, de gran capacidad. El dato había sido adelantado por la comisaria de Transportes, Loyola de Palacio, mediante carta enviada a Crefco en enero, y al inaugurar una exposición fotográfica sobre la estación de Canfranc en la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, el 4 de septiembre. El 1 de octubre, la línea fue incluida por la Comisión Europea en la red ferroviaria transeuropea.

El 11 de octubre de 2001, en el transcurso de la "cumbre" hispano-francesa celebrada en Perpignan (Francia), ambos gobiernos hicieron pública su decisión de realizar un estudio complementario conjunto, que deberá estar terminado a fines de 2002, y fijaron la fecha de 2006 o 2007 para la total reapertura de la línea. También acordaron proseguir los estudios para la construcción de una nueva línea de gran capacidad, con un túnel de baja cota.

Portadas de las revistas francesa La Vie du Rail, y española

Via Libre, anunciando el compromiso de reapertura por parte

de las autoridades francesas y españolas en el año 2001.

Los mismos firmantes del Pacto de Somport suscribieron, el 11 de febrero de 2002 en Pau y el 18 en Zaragoza, el manifiesto El Canfranc en el 2005, en el que pedían que se adelantase a ese año la reapertura de la línea y se acordasen entre España y Francia las limitación del tráfico de camiones por el túnel carretero, a fin de minimizar los efectos de su entrada en servicio sobre el medio ambiente y la población de los valles del Aragón y de Aspe.

El 17 de enero de 2003, los ministros de Fomento de España (Francisco Álvarez-Cascos) y de l'Équipement de Francia (Gilles de Robien), el presidente del Gobierno de Aragón (Marcelino Iglesias) y la comisaria Europea de Transportes (Loyola de Palacio) inauguraron el túnel carretero de Somport. El presidente del Consejo Regional de Aquitania y los alcaldes del valle de Aspe se negaron a asistir al acto en protesta por las deficiencias de la carretera de acceso. Créloc y Crefco exhibieron pancartas en las que se reclamaba la reapertura del ferrocarril. Al día siguiente, tuvo lugar una manifestación de protesta organizada por el Colectivo Alternativas Somport.

El 8 de marzo de 2003, miles de aragoneses se manifestaron en Sabiñánigo, convocados por Crefco y Créloc con el lema “Canfranc abierto y seguro, ya”, para pedir la reapertura de la línea, cerrada entre Huesca y Canfranc desde enero, a consecuencia de un descarrilamiento. Antes de reabrirla, el Ministerio de Fomento invirtió 9 millones de euros en mejoras de la vía y medidas de seguridad.

El debate de la Asamblea Nacional francesa celebrado el 20 de mayo de 2003 confirmó que, entre otros proyectos puestos en marcha por el anterior Gobierno socialista, se paralizaba la reapertura del Canfranc.

El 19 de julio de 2003, al cumplirse el 75 aniversario de la inauguración de la línea Zaragoza-Pau, los presidentes de Aragón (Marcelino Iglesias) y Aquitania (Alain Rousset) firmaron una declaración en la que exigían la rápida reapertura y modernización de la misma, en cumplimiento del acuerdo alcanzado por España y Francia en la “cumbre” de 2000, así como el acondicionamiento de la carretera francesa de acceso al túnel de Somport y el inicio de estudios para la realización a medio plazo de una nueva travesía ferroviaria de gran capacidad de los Pirineos. Al día siguiente, convocadas por el Ayuntamiento de Canfranc y Crefco, más de 2000 personas rodearon la estación internacional de Canfranc reclamando la reapertura de la línea y la restauración de dicho edificio. En el mismo acto se constituyó la Asociación para la defensa del ferrocarril y la estación de Canfranc (AFEC).

El 9 de junio de 2004, representantes de los principales partidos españoles que se presentaban a las elecciones al Parlamento Europeo firmaron en Canfranc una declaración comprometiéndose a impulsar la reapertura de la línea como proyecto de comunicación europeo

El nuevo secretario de Estado de Infraestructuras, nombrado tras las elecciones del 14 de marzo, el socialista oscense Victor Morlán, recibió el 5 de agosto de 2004 a una representación de Crefco y Créloc, a los que manifestó el apoyo del Gobierno español a su reivindicación de reapertura y las dificultades con que la misma tropezaba en Francia.

A invitación del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, el 22 de noviembre de 2004 se reunieron en Zaragoza los alcaldes de casi todas las poblaciones situadas entre esta ciudad española y la francesa de Pau, para mostrar su apuesta por la recuperación del ferrocarril de Canfranc mediante la firma de un documento.

En noviembre de 2004, Crefco realizó gestiones con Renfe-Mercancías y con el Ministerio de Fomento para conseguir que se mantuviera el tráfico de cereales que se importan de Francia por el ferrocarril de Canfranc (la mercancía llega a la estación canfranquesa en camión).

El 7 de diciembre de 2004 se celebró en Zaragoza la anual “cumbre” bilateral, con asistencia del presidente de la República Francesa Jacques Chirac y el del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero. Crefco y Créloc llevaron sus pancartas y reivindicaciones ante el Ayutamiento durante la visita. Pese a las esperanzas depositadas en la reunión, no se registraron avances para la recuperación del Canfranc.

Ante la dilación en la reapertura del ferrocarril y las dificultades surgidas en la comunicación por carretera, ya que la RN-134 se mantuvo cerrada en el valle de Aspe, a causa de un hundimiento, el 22 de marzo de 2005 Crefco elevó una queja al defensor del pueblo europeo, el cual la transmitió a la Comisión.

En los meses de marzo y abril de 2005, Crefco realizó gestiones con el Ministerio de Fomento, la Diputación General de Aragón, Renfe y ADIF, pidiendo que se redactase un plan de emergencia para la parte española de la línea, a raíz de diversas incidencias ocurridas en la misma.

El 8 de junio de 2005, Fernando Magro, director de relaciones institucionales de la Presidencia del Gobierno, recibió en el palacio de la Moncloa a una representación de Crefco y del Ayuntamiento de Canfranc, que le expuso la situación de la reivindicación y los argumentos que la avalan, que él dijo compartir, así como que desde Presidencia se iba a coordinar el trabajo al respecto de los ministerios de Exteriores, Fomento y Medio Ambiente.

El 11 de octubre de 2005 se firmó el convenio por el que el Ministerio de Fomento, la Diputación General de Aragón, ADIF y el Ayuntamiento de Canfranc se comprometen a rehabilitar el edificio de viajeros de la estación internacional y a construir una nueva estación, urbanizando los terrenos liberados de su uso ferroviario para financiar esta operación.

El 14 de febrero de 2006 se presentó en la sede de la Federación de Empresarios de Zaragoza el estudio “Por una explotación moderna del Canfranc”, realizado por el consultor Robert Claraco por encargo de Créloc y Crefco. En él se afirma que con una inversión de solo 90 millones de euros sería posible reabrir el tramo francés cerrado, con capacidad para 1,6 millones de toneladas de mercancías. Inversiones posteriores podrían incrementar esa cifra hasta los 3,5 millones previstos por anteriores estudios. Ver Estudio Original >>

El estudio despertó tal interés en medios económicos y empresariales que, el 27 de abril de 2006, el periódico Heraldo de Aragón organizó en Zaragoza un foro de debate en el que empresarios y periodistas dialogaron con el autor de esta propuesta.

En este escenario favorable a la reapertura, el secretario de Estado de Infraestructuras Víctor Morlán echó un jarro de agua fría al anunciar, en septiembre de 2006, que al año siguiente se acometería la mejora del tramo Caldearenas-Jaca, pero no los restantes de la línea, porque iba a estudiarse un nuevo trazado entre Huesca y Caldearenas, pensando en la travesía central del Pirineo (TCP).

El 12 de diciembre de 2006, el Créloc presentó en París una demanda ante el Consejo de Estado para que se exija al Gobierno francés el cumplimiento de las obligaciones a que está sujeto por los acuerdos suscritos con España para abrir el ferrocarril de Canfranc por una parte, y de servicio público por otra. Crefco presentó un documento similar en el Consulado de Zaragoza. La demanda fue admitida a trámite el 2 de febrero de 2007 y se decidirá sobre ella el 9 de abril de 2008.

El 2 de marzo de 2007, los comisarios europeos de Economía, Joaquín Almunia, y de Transportes, Jacques Barrot, visitaron la estación de Canfranc después de sobrevolar el Pirineo en helicóptero para ver posibles itinerarios de la TCP. El portavoz de Crefco consiguió asistir a la reunión, constatando que Marcelino Iglesias, presidente de la DGA, tan solo intentó llamar su atención sobre este proyecto.

Para protestar por la postura de Fomento y la DGA, que marginaba la posibilidad de reabrir el Canfranc a corto plazo, en aras de la hipotética construcción futura de la TCP, Crefco organizó una manifestación que se celebró en Ayerbe el 16 de julio de 2007, con el eslogan “El Canfranc reabierto, modernizado y por Ayerbe”.

La manifestación del 16 de julio de 2007, saliendo de la estación de Ayerbe (Foto: Urbano)

 

En este ambiente pesimista, el 7 de noviembre de 2007 se hizo público que el Contrato de plan Estado-Región de Aquitania 2007-2013 incluía la modernización de la vía férrea entre Pau y Olorón, y que la región iba a asumir en solitario la reapertura del tramo Olorón-Bedous.

Ante el cambio de situación provocado por esta decisión, el 27 de diciembre de 2007 el portavoz de Crefco envió una carta al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidiéndole que en la “cumbre” que se iba a celebrar en París el 10 de enero, defendiese la reapertura completa del Canfranc antes que la TCP. La carta no tuvo contestación.

El 31 de enero de 2008 el presidente de Aquitania Alain Rousset asistió en Bedous al inicio de los trabajos de desbroce de la vía férrea, necesarios para iniciar los trabajos que han de conducir, en 2010, a la reapertura al tráfico ferroviario del tramo Olorón-Bedous. En el transcurso del acto, al que asistió el consejero de Obras Públicas de la DGA, manifestó su esperanza de que la línea se reabra hasta Canfranc en 2012 o 2013.

Ante el anuncio de elecciones generales en España, Crefco invitó a los principales partidos a suscribir un “compromiso por el Canfranc”, para impulsar desde el Congreso y el Senado la modernización de toda la línea por su trazado actual, para que sea posible la reapertura en 2012. El 23 de febrero de 2008, en la estación de Plasencia del Monte y al paso del tren, firmaron dicho compromiso todos los partidos, salvo el PSOE.

El 19 de julio de 2008, dos centenares de españoles y franceses se reunieron en la estación de Bedous, después de recorrer a pie dos tramos de la vía entre Olorón y Bedous, para celebrar el 80 aniversario de la inauguración de la línea. El portavoz de Crefco entregó al vicepresidente del Consejo Regional de Aquitania una placa en reconocimiento al compromiso con la reapertura del Canfranc del presidente de dicho organismo, Alain Rousset. El presidente del Créloc entregó otra placa igual a Guillermo Fatás, anterior director de Heraldo de Aragón, en agradecimiento al apoyo que la prensa aragonesa ha prestado siempre a esta reivindicación.

Del 7 al 9 de noviembre de 2008 se celebraron en Canfranc las IX Jornadas Estatales en Defensa del Ferrocarril, organizadas por la Coordinadora en Defensa del Ferrocarril Público y Crefco. Organizaciones de toda España vinieron hasta la estación internacional para mostrar su apoyo a la demanda de reapertura de la línea. En las ponencias presentadas se analizó tanto la conveniencia de aumentar la parte del ferrocarril en el transporte internacional de mercancías a través del Pirineo, como el abandono del ferrocarril convencional causado por la inversión exclusiva en las líneas de alta velocidad.

El 18 de diciembre de 2008 Heraldo de Aragón desveló las conclusiones de un estudio sobre la reapertura del Canfranc encargado por el Consejo Económico y Social de Aragón a la consultora Ineco. Según el estudio se podría reabrir con la línea totalmente modernizada entre Huesca y Bedous en 2013 (Olorón-Bedous se reabrirá en 2011), por 262 millones de euros. Anima a considerar la electrificación de la línea (106 M€) y la reapertura del ramal Zuera-Turuñana (43,5 M€) y apunta que el Canfranc es una oportunidad para Aragón y que sería rentable desde el primer año de explotación.

En enero de 2009 se desmontó el gran andamio que cubría la estación internacional de Canfranc, permitiendo ver su cubierta totalmente restaurada. Se han invertido 7,4 M€ en dicha obra y en el refuerzo de la estructura con fibra de carbono. En la siguiente fase, con un presupuesto de 14 M€,  se prevé consolidar los cimientos y acondicionar las fachadas.

El 27 de marzo de 2009 descarriló un tren de mercancías en las proximidades de Riglos. El 1 de diciembre anterior había descarrilado un tren de viajeros, en este caso junto a la estación de Anzánigo. En ambas ocasiones Crefco denunció el mal estado de la vía como causa de los incidentes, así como la paralización de los proyectos de modernización redactados en 2004.

El Senado aprobó el 14 de abril de 2009 una moción del PP instando al Gobierno a "presentar en la próxima cumbre hispano-francesa un calendario de actuaciones… y a seguir trabajando conjuntamente con el Gobierno de Francia y las administraciones regionales al objeto de culminar la modernización y lograr la reapertura de la línea". En la cumbre, celebrada el día 28, el Canfranc solo tuvo una referencia secundaria.

Por primera vez desde el cierre de la línea, un presidente de la SNCF, Guillaume Pépy, visitó el Canfranc francés el 6 de mayo de 2009, tanto la parte que sigue funcionando como la cerrada. Confirmó que Pau-Olorón estará modernizado en 2010 y Olorón-Bedous reabierto en 2011.

El 11 de junio de 2009, la ministra de Justicia de Francia, Michelle Alliot-Marie, declaró al Journal du Pays Basque que es partidaria de reservar la línea actual, entre Bayona y la frontera española, para el tráfico de viajeros y desplazar el de mercancías a la línea Pau-Canfranc.

El 27 de marzo de 2010, 40 aniversario del cierre de la línea, miembros de Crefco ataron en la verja de la estación de Canfranc las primeras cintas de colores reivindicando su reapertura. Ese mismo día por la tarde, el Créloc organizó una mesa redonda en Bedous, con participación de técnicos y políticos de Francia y España, a la que asistieron numerosas personas.

 Al no haberse recibido ofertas de empresas hoteleras interesadas en su explotación como hotel, en junio de 2010 la Diputación General de Aragón paralizó la restauración del edificio de viajeros de la estación internacional de Canfranc.

 El 18 de julio de 2010 centenares de personas acudieron a la estación internacional de Canfranc respondiendo a la convocatoria de Crefco y, tras atar numerosas cintas en la verja, se concentraron ante la boca del túnel internacional para pedir que vuelvan a pasar los trenes por él y se sustituya el escudo de España de la época franquista por el constitucional.

El acto central se desarrolló bajo el escudo franquista que nadie ha pensado todavía

en quitar. (Foto: L. Rodríguez)

 

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